T A M P I C O

La palabra Tampico, es la herencia de dos voces huastecas, TAM que significa "lugar de, o lugar donde abunda algo" y PICO que significa " perro ". Ya que los perros de agua eran abundantes en la época precolombina.




La historia de Tampico de nuestros días está precedida por la existencia de cuatro Tampicos, aquí señalamos la ubicación de cada unos de ellos: El Tampico indígena, fue un pequeño poblado de Huastecos que estuvo ubicado en la margen sur del río Pánuco, cerca de donde hoy en día se encuentra Cd. Cuauhtémoc, y existió desde tiempo inmemorial. La Villa de San Luis de Tampico, se fundó a petición de Fray Andrés de Olmos y por licencia del Virrey Don Luis de Velasco, el 26 de abril de 1554, con vecinos de Santisteban de Pánuco, consolidándose como Villa hasta 1560. Esta villa constituyó el Pueblo Viejo de Tampico, estando situado en la actual población de Cd. Cuauhtémoc. Debido a los ataques de los piratas, los habitantes de la Villa de San Luis Tampico, emigraron a un lugar situado a dos kilómetros al norte de la actual Villa de Tampico Alto, Veracruz, que por ser llamado joya y hondonada, nombramos como Tampico Joya. Fueron varias las emigraciones sobresalientes: la que tuvo lugar con motivo del ataque del pirata Laurent Graft o Lorencillo en 1684 y la de 1738 en que tuvo lugar el último incendio de la Villa de San Luis de Tampico.



La insalubridad y el descuido en que se encontraba el Cristo de Tampico o Señor de las Misericordias, y desde luego el afán de reunir a las personas ya dispersas entre Joya, Pueblo Viejo de Tampico y los ranchos Fray Matías Terrón y Salvador de Tampico, motivan al coronel José de Escandón a visitar el lugar y mediante elección ordena el traslado a las lomas o ranchos antes mencionados ubicados en el actual Tampico Alto, Veracruz. El 15 de enero de 1754, se trazan las calles y se funda la nueva población, con el nombre de la Villa de San Luis de Tampico hoy en día Tampico Alto, Veracruz. Habiéndose repoblado antigua Villa de San Luis o Pueblo Viejo de Tampico, y fundada la Villa de Altamira el 2 de mayo de 1749, y habiéndose concedido Aduana a Pueblo Viejo, hecho que inconformó a los vecinos de la Villa de Altamira, que recibían las mercancías con muy alterados precios, provocándose así una querella; unos por conservar la Aduana y otros, los de Villa de Altamira, por establecer otra que los beneficiara en una nueva población en la margen del río Pánuco. Los de Pueblo Viejo, recurrieron al General Don Miguel Gómez Pedraza y los de Altamira, al General Antonio López de Santa Anna, que venía de rebelarse contra el Emperador Iturbide por el Plan de Casa Mata. Este otorga un permiso provisional para fundar una nueva población al lado norte del río Pánuco, siendo esta la actual ciudad de Tampico moderno.



Esto ocurrió el 12 de abril de 1823, con el nombre de Santa Anna de Tampico, en honor de quien otorgó el permiso para la nueva población. Tanto fue la veneración por Santa Anna, que el nombre de la ciudad pasó a ser en el decir popular y en los documentos Santa Anna de Tamaulipas, olvidándose el nombre de Tampico y esto perduró hasta la declinación del santísimo con la promulgación del Plan de Ayutla en 1824.



Santa Anna de Tampico fue una de las primeras iniciativas de poblamiento urbano de la naciente República Mexicana, ya que se fundó el 12 de abril de 1823, apenas dos años después de la consumación de la Independencia. La traza original incluía 18 cuadras de 100 varas por lado y calles de 15 varas de ancho. Se dejó una manzana para la plaza de armas y otra cercana al muelle de carácter comercial. Ambas plazas, separadas entre sí, aún subsisten.



Su fundación fue promovida por los vecinos de Altamira para aproximarse a la barra del Pánuco y así ahorrarse el costo y tiempo del transporte de sus mercancías al interior, por las lagunas. También porque Tampico Viejo, en el vecino Estado de Veracruz (en la otra margen del río), controlaba hasta entonces el comercio en esa zona. Hay planos de fines del siglo XVIII donde se advierte la ubicación de Tampico Viejo al sur del Pánuco.



El Gobierno Mexicano nombró en 1827 a Luis Berlandier quien era botánico y miembro de la Comisión de Límites, para marcar los puntos convenidos en el tratado Adam-Onis y relata como la población indígena vendía sus propiedades a ricos propietarios ya que existía un comercio importante desde esa época. Pronto, el 24 de noviembre de 1828, el nuevo Tampico alcanzó el rango de ciudad y cabecera de municipio.Ya había iniciado su actividad portuaria.



La ciudad se situaba entre el Rio Pánuco en su confluencia con el Río Tamesí y la Laguna del Carpintero. Esta última presentaba condiciones sanitarias muy malas que eran fuente de enfermedades y epidemias. Don Alejandro Prieto relata que hacia 1832 fue abierto el Canal de la Cortadura para conectar la Laguna con el Río Pánuco y propiciar la renovación y limpieza de las aguas lagunares mediante el flujo de la laguna hacia el río en los meses de lluvia y un reflujo de aguas del río en tiempos de estiaje. Durante la estación de secas la Laguna se convertía en un pantano insalubre.



El crecimiento de la ciudad entre 1849 y 1886 se realizó hacia la parte suroeste de la Laguna y en los bordes del Canal de la Cortadura.

En 1853 existían 487 casas, algunas de mampostería y otras de madera y palapa. Entre los edificios principales estaban la aduana marítima, las casas municipales, cinco escuelas, el hospital civil, la cárcel, un mercado, dos garitas y un teatro. También se contaba con el muelle y cuatro plazas.

En 1856 por iniciativa del Ingeniero M. Bonneville de nacionalidad francesa, se inició un proyecto para renovar las aguas estancadas en la Laguna, ya que no resultaba suficiente el Canal de la Cortadura. El proyecto se detuvo por los problemas militares derivados de la Intervención Francesa.



Tres años más tarde, en 1859, Tampico tenía entre 6,000 y 7,000 habitantes, sus calles eran ortogonales y las casas eran de uno a dos pisos; había muchas con portales blancos al frente. Las principales casas pertenecían por lo común a comerciantes extranjeros.



A fines del siglo XIX, Tampico conservaba sus rasgos hidrológicos originales, entre ellos, el canal que se formaba entre el rio Tamesí, la laguna del Chairel y el río Pánuco. Este canal pasaba entre la ciudad y lo que ahora es la zona portuaria, más o menos por donde se encuentran los patios de la estación de ferrocarril. Este rasgo dejaba una especie de península angosta y alargada entre el canal y el río Pánuco, en cuya punta se ubicaba la llamada Isleta Pérez. El canal del río Tamesí y el Canal de la Cortadura confluían frente a la Isleta Pérez antes de conectarse al Pánuco. Ese antiguo canal del Tamesí en el primer cuarto de este siglo, cuando se abrió una salida directa de la laguna del Chairel al Pánuco. Sin embargo, aún quedan testimonios de cuando el margen sur de la ciudad colindaba con ese canal y no directamente con el Pánuco: se pueden ver en los numerosos portales que existen aún sobre las calles Rivera y Cañonero de Tampico. Era donde bullía la actividad comercial del puerto en la época porfiriana.



En 1890 el puerto ya contaba con 180 manzanas. Hacia el norte, donde ahora ha crecido la ciudad, existían ¨laderas de regadío regadas con bombas de vapor¨.



La compañía Waters Pierce Oil Co. instaló en 1889 una planta de refinación en la que se trataban aceites importados, iniciando así lo que después sería la época de oro de Tampico. Durante la Primera Guerra Mundial y con el inmenso potencial petrolero de la Faja de Oro, Tampico se convirtió en un emporio petrolero de rango mundial. Este desarrollo económico atrajo a migrantes de diversos países; el puerto tenía una población flotante importante.



Las construcciones originales del puerto fueron substituidas hacia finales del siglo XIX y principios del XX. Ejemplo de esto es el Palacio Municipal que era una construcción de un piso con portales y techo de teja, transformándose en los años cuarenta en el edificio actual.


Entretanto, proseguían los esfuerzos por resolver los problemas hidrológicos de su emplazamiento original. Al finalizar el siglo XIX, en 1899, el Ing. Alejandro Prieto presentó al Ayuntamiento su proyecto para desecar la Laguna, mismo que incluía un canal de circunvalación para derivar las aguas negras. Ya en ésta época se consideraba que el 70% de las 135 hectáreas de la Laguna estaban azolvadas y que el 30% de los padecimientos en Tampico se debían a las condiciones ambientales adversas de la Laguna.



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